
En alguna parte entre la brecha del tiempo y el espacio
Allá donde la imaginación no alcanza para deslumbrarnos
Filósofos y poetas, movedores de las fuerzas
Todos juntos deliberan nuestros destinos en la tierra.
Como genios inauditos que son, artistas de lo desconocido
Juegan con las sombras del amor, apostando a sus partidos
Y creen en la locura intensa de lo que nunca tiene razón
Moviendo fichas que no tienen ningún tipo de explicación.
Poetas, insólitos suicidas, que siguen hablando del amor de improvisto
Allá, entre las fuerzas prohibidas escribiendo historias sin sentido
Hubo un pensador inquietado por la falta de amor en la tierra
Y en un escritorio ocupado colocó todas las piezas
¿Quién de esos personajes, tan graciosos como intensos,
en un momento de inspiración, merodeando en el universo,
dedujo, con toda sabiduría, algo muy sensato
ponerte en mi camino, para ser más exactos?
¿Cómo entre mucho que pensar, entre tantos libros que leer
todos esos sitios que visitar y tantas rosas que oler
Un autor desconocido, escondido en el anonimato
se atrevió a ponerle nombre a mi futuro y mi pasado?
¿Quién tuvo la maravillosa de idea de encontrarnos?
¿De susurrarle a las flores, al viento y a los prados
Que movieran sus influencias para hacer que en un segundo
Dos personas distintas fusionaran, miradas, tiempos y mundos?
Y, así de repente, pensando, se me ocurre
Que entre tanta vida y tanta muerte
Y tanta gente que no sabe lo que tiene
¿Lo mío fue mucha precisión o mucha suerte?
DW






